Durante los días 2 a 10 le daremos el menú de transición “Menú Simple” de más cocinado a completamente crudo progresivamente.
Para ello, descongela cada ración durante la noche en la nevera y luego cocínala en una olla pequeña o sartén (sin agua, y sin cocinar en exceso). Deja que la comida se enfríe hasta que esté a temperatura ambiente, y luego dásela a tu perro. La transición se llevará a cabo progresivamente durante los días restantes, pasando de alimentos más cocinados a menos cocinados, de modo que para el día 10 el perro comerá alimentos 100% crudos. El objetivo es que tu perro cree progresivamente el ambiente gástrico adecuado para poder digerir los alimentos crudos.
Si al llegar al día 10 ves que aún no procesa del todo bien los alimentos, probablemente necesita un período de transición mayor, puedes extender el proceso de transición unos días más.
Ten en cuenta que a veces, la transición podría llevar más tiempo en algunos perros, pero los beneficios son tan buenos que es importante persistir. Puedes ayudar a tu perro durante esta etapa de transición con mucha agua fresca, descanso y dándole un poco de yogur natural o algún suplemento probiótico para reestablecer la flora intestinal. Si tienes alguna duda contáctanos.