La socialización de tu mascota es uno de los aspectos más importantes y que más suelen preocupar sobre cómo adiestrar a un perro, puesto que es vital para que sea un perro sin miedos e inseguridades.
Es por ello que cuando hablamos de socialización nos referimos a la relación de tu perro respecto a:
- Personas
- Otros animales
- Ambientes que le puedan resultar estraños
Es decir, se trata de un proceso de educación canina para adaptarlo a diferentes circunstancias y situaciones del día a día, como por ejemplo a la visita de niños que jueguen con ellos, a otros perros (sean más grandes, pequeños, amigables…), gatos, ruidos de motores…
La socialización es un proceso que se extiende a lo largo del tiempo, pero es esencial que desde cachorros se les acostumbre a todo tipo de estímulos de la sociedad. Concretamente en sus primeros tres meses de vida. Puesto que es cuando ¡están en plena edad de socialización!
¡Los perros son de naturaleza sociable! pero puede ser que en algunos perros adultos resulte una tarea más complicada conseguir su buena adaptación a diversos inputs. Puesto que seguramente se deba a una mala crianza o experiencia que ha tenido previamente.
Es por ello que hoy te traemos algunos consejos que puedes poner en práctica. Y con mucha dedicación, paciencia y conociendo bien a tu perro ¡seguro que lo consigues!
#1 Habituar a tu perro desde casa
Como ya hemos comentado, es muy importante que tu cachorro se habitúe a todos los estímulos desde sus primeras semanas. Aun así, hasta que no complete las vacunas no es recomendable que salga a la calle.
Por ello, el primer consejo que te traemos es que tu mascota reciba la visita de tus familiares y amigos, que vengan a tu casa con sus hijos y mascotas (siempre y cuando sean amigables, claro…). Así se irá acostumbrando al trato con otras personas y animales y lo relacionará con una experiencia positiva para crecer sin miedo al contacto con otros seres vivos.
Otro de los consejos que te damos para que vayas preparando a tu perro a la socialización es que, aunque no pueda salir a la calle aún, que vaya escuchando el ruido exterior, ya sea con las ventanas abiertas de tu casa o poniendo películas en las que haya diversos ruidos y sonidos. Truenos, motores de coches, ruido de calle, gente hablando…
#2 Salir a la calle a conocer diversos ambientes
No hay mejor manera de adaptar a tu perro a la sociedad que saliendo a pasear. Allí se enfrentará a diversos ruidos, situaciones, y lugares. Y si es cachorro, ya le habrás acostumbrado a otros seres y algunos sonidos.
Sobretodo ten en cuenta que cada perro tiene su ritmo, por lo cual, ten mucha paciencia y mimo y déjale olisquear y explorar.
#3 No tensar la correa
Si viene otro perro, deja que se huelan, es su manera de conocerse, que vea que no hay ningún peligro. Si la tensas le pondrás en alerta y tensión. Déjale libertad y facilita su relación con otros caninos.
#4 Evitar experiencias negativas
Aun así, tú has de conocer a tu perro mejor que nadie y anticiparte a esas situaciones que creas que van a ser negativas para él.
Es decir, si por ejemplo sabes que le dan miedo los perros grandes, no provoques un encuentro brusco con uno,.
¡Si tu mascota tiene una buena experiencia en presencia de un estímulo será súper positivo y un paso más para conseguir que sea más sociable!

#5 Usar recompensas
Una herramienta que suele resultar muy eficaz en el adiestramiento de perros es premiarles con recompensas.
Si tu perro tiene una conducta agresiva cuando ve a otros perros, o incluso con personas que le acarician, primero de todo no la permitas, pero no le riñas y sobre todo NO LE PEGUES. Algunas personas creen que así el perro aprenderá antes, pero, es justo lo contrario, comportarte mal con tu perro solo le creará más miedos e inseguridades y empeorará la socialización.
Así que alabaremos lo que hace bien y le daremos recompensas, como golosinas, caricias, su juguete… El adiestramiento en positivo da resultados más rápidos puesto que tu perro ¡es más feliz!
Por ejemplo, si ha pasado por el lado de un perro grande, y no le ha tenido miedo, cosa que de normal hubiese tenido, ¡puedes felicitarle y recompensarle!
#6 Practicar con otras personas o mascotas
A parte de salir a la calle y encontrarse con diferentes circunstancias en el entorno, podemos complementarlo practicando con personas y/o mascotas tranquilas, sociables y agradables.
Estas harán que tu mascota se acostumbre a relacionarse con los demás, y que comprenda que puede confiar en otros que no sean sus Pet Parents.
#7 ¡Que juegue sin correa!
¡No tengas miedo a dejarlo suelto en un parque!
Quizá por la calle puede tener miedo o ponerse agresivo, y en esto último puede influenciar que con la correa se siente protegido y eso le da más valor a ponerse así.
Pero en un parque jugando puede sacar toda su vena sociable a relucir. O viendo a otros perros pasárselo genial le puede hacer querer ser partícipe. Será una buena manera de fortalecer sus habilidades para relacionarse. ¡Deja que se divierta!
Como ya hemos comentado, puede ser un proceso largo y tedioso, y si necesitas ayuda no dudes en contactar con un experto, como por ejemplo un veterinario o un educador canino.










