Moquillo en perros: síntomas, tratamiento y contagio

El moquillo en perros o distemper canino (en inglés), es una enfermedad vírica grave, que se asimila mucho al sarampión humano. Es también extremadamente contagiosa y genera una gran cantidad de muertes.

Esta enfermedad afecta a todo tipo de cánidos, como lobos y zorros. Pero de los perros domésticos, es especialmente común en perros cachorros, perros adultos inmunodeprimidos y perros adultos sin vacunar.

Por ello, es una de las vacunas más importantes para perros, y de las primeras vacunas que se ponen a los cachorros cuando a penas tienen unas semanas de vida (concretamente 8). ¡La prevención es fundamental!

A continuación os explicamos todo a cerca del moquillo en perros, como sus síntomas, tratamiento y contagio.

Síntomas

El moquillo es tan altamente letal porque daña el aparato digestivo y el respiratorio, e incluso puede afectar al sistema nervioso.

En muchos casos, los síntomas más característicos no aparecen hasta que la enfermedad está bastante avanzada. Por ello, se vuelve aún más peligrosa, ya que cuesta identificarla nada más se padece. Aun así, normalmente suelen aparecer sobre los 6 días, pero en los casos más leves ni se aprecian.

Por ello, en caso de duda debes acudir al veterinario, para que le realice las pruebas correspondientes.

A pesar de ello, los síntomas principales son los siguientes:

  • fiebre
  • vómitos y diarreas
  • conjuntivitis
  • falta de apetito y pérdida de peso
  • dificultades respiratorias
  • tos
  • deshidratación
  • erupciones en la piel
  • endurecimiento de las almohadillas
  • desgana
  • convulsiones
  • movimientos de mandíbula

Contagio

El contagio del moquillo se produce cuando un animal entra en contacto con partículas virales que se encuentran en el ambiente.

Es decir, un animal enfermo puede infectar toda una zona, y durante horas, produciéndose así el contagio entre animales. Pueden incluso contagiar el agua o la comida que hayan consumido.

Un animal que ha superado la enfermedad puede transmitirla hasta 4 meses después. ¡Es muy peligrosa!

Tratamiento

El tratamiento del moquillo canino consiste en limitar el avance o intensidad de los síntomas, posibles infecciones secundarias, etc.

Por ello, el veterinario una vez diagnosticado que tu perro sí que padece moquillo, le podrá recetar antibióticos y analgésicos, de entre otros. En muchos casos requerirán hospitalización.

Lo malo, es que no existe a día de hoy un tratamiento que elimine de manera radical el virus. De hecho, aunque el perro supere la enfermedad, es más que probable que siga teniendo secuelas en el sistema nervioso.

Por ello, la vacunación contra el moquillo es tan sumamente importante, y a su vez la forma más fácil de evitar y prevenir el contagio. Aun así, no es 100% efectiva.

De todos modos, se deberá cumplir a rajatabla el calendario de vacunación que proponga el veterinario, ya que se debe poner más de una vez, a modo de refuerzo. Os dejamos una entrada donde podéis consultar el programa de vacunación habitual de los cachorros.

Una vez inyectada las primeras veces, se seguirá haciendo anualmente, también a modo de refuerzo.